03.05.2011 22:48
Héroes hacia la final (1-1)
Jordi Clos
El Barça se clasifica para la final de la Champions al eliminar al Madrid gracias al empate a uno registrado en el Camp Nou. Pedro ha marcado el gol para los azulgrana, dominadores y protagonistas de la mayoría de las ocasiones.
La serie de
cuatro Barça-Madrid en 18 días ha finalizado con el clásico de los clásicos en el
Camp Nou para decidir a uno de los finalistas de la Champions. El más vistoso de
todos por la voluntad de atacar de los dos equipos. Y es que esta vez
el Madrid tenía que dar la vuelta al 0-2 de la ida. Sin embargo, en la primera
parte se han contabilizado hasta seis
ocasiones claras de
los locales (pletóricos al sobrepasar la media hora) por
ninguna de los visitantes.
En la segunda las fuerzas se equilibrarían. Habría espacio para la épica.
Barça y
Madrid se mostrarían más efectivos y firmarían los
dos goles del marcador que clasifica a los catalanes para
Wembley .
Clima alterado
El duelo había arrancado en medio de una
tensión ambiental infernal. Contrastaba con la calma que necesitaba el
Barça, administrador de una buena renta. El
Madrid, por su parte, salía ambicioso (nada que ver con la ida), dificultando la
creación azulgrana con una presión adelantada. Diez minutos han tardado los locales en imponer su
ley, la del balón. Se deslizaba como nunca, a pesar de la intensa lluvia que había caído con
anterioridad.
Espectáculo azulgrana
El primer remate entre los tres palos se ha hecho esperar 21 minutos. Ha sido un
cabezazo de
Busquets desde el área pequeña demasiado centrado. Los cinco siguientes,
consecutivos, llevarían la rúbrica de M
essi -tres-,
Villa y Pedro (min 34).
El Barça dominaba y sus puntas ya le ofrecían profundidad.
Casillas mantenía vivo a un
Madrid ahogado, en unos instantes bestiales de los catalanes. Vibraba y rugía el
Camp Nou.
Gol de Pedro
Un nuevo fuerte aguacero daría la bienvenida a la segunda parte. Al igual que en el
acto anterior, el
Madrid aparecería amenazador, pero el Barça le batía con su propia arma: un
contraataque de libro gestado por
Valdés, continuado por
Alves, cocinado por
Iniesta con una asistencia de mago y culminado por
Pedro, el Evaristo del siglo XXI (min 53). Parecía la sentencia. El público lo
interpretaba así y acompañaba con 'olés' las largas posesiones, habitualmente rotas por entradas
bruscas del rival (
31 faltas).
Empate en la primera oportunidad blanca
El
Madrid resucitaba con un
gol de Marcelo tras un remate al palo de
Di María (min 68). Eran los primeros disparos entre los tres palos de los del
sancionado
Mourinho. Y no concedería ninguno más el
Barça, cobijado en el control y la magia de
Xavi e Iniesta. Además,
Guardiola reforzaría la medular con
Keita. El Camp Nou llegaría al éxtasis con la
reaparición de Abidal en el descuento. Esta final también es suya. De todos. A la
conclusión, la fiesta culé se alargaría durante muchos minutos en el césped, con círculo de
celebración incluido y vuelta de honor de los héroes.