
Roger Bogunyà
Iniesta ha aparecido, en el 93, para emular a Bakero y llevar al Barça a otra final. Al equipo, que caía por 1-0 desde el 9 y que jugaba con diez desde el 66 por la roja a Abidal, le ha valido con un tiro entre los tres palos para viajar a Roma.
Parecía la eliminatoria una réplica de la del Manchester United de hace un año, en la que el Barça
cayó por culpa de un gol desde fuera del área de Scholes. Essien ha sido esta noche el Scholes del
Chelsea y ha avanzado a los ingleses con un misil imparable en el minuto 9 de la primera parte.
Pero el final ha sido más épico.
El Barça se ha encontrado incómodo también en la segunda mitad. Todo lo contrario que el
Chelsea, que cerrado atrás y con la arma del contragolpe hacía sufrir a la defensa azulgrana. Los
de Guardiola aún lo han tenido más difícil cuando Abidal ha sido expulsado en el minuto 66. Sólo un
milagro podía salvar al Barça y éste ha aparecido en el descuento, cuando Iniesta ha rematado desde
la frontal para llevar al equipo a Roma. Ha sido un auténtico golazo, como aquel de Bakero en
Kaiserslautern, que ha llegado en el primer remate entre los tres palos del Barça.
Essien avanza al Chelsea
Cuando parecía que tenía el partido controlado el Barça, que ha salido con Touré de central
derecho y sin el lesionado Henry, ha llegado el misil de Essien desde su casa. El ghanés ha
rematado un balón que caía del cielo para sorprender a Valdés con una bolea increíble. El golpe ha
hecho daño a los azulgranas, que en los siguientes minutos han sufrido el juego directo de los
locales y casi, también, el 2-0 de Drogba.
Sin llegada
El Barça se ha recompuesto hacia el minuto 35, cuando el encuentro ha vuelto a asemejarse al
del inicio. Sin embargo, los azulgranas no encontraban espacio alguno en la zona ofensiva, con un
Chelsea muy bien replegado, tan sólo atento a la salida de posibles contraataques. La movilidad de
Iniesta, Eto’o y Messi no ha sorprendido a los ‘blues’ ni a Cech, ausente durante
toda la primera parte. La situación, prácticamente, sólo podía mejorar para el Barça en el segundo
tiempo.
Mejora el Barça
Y así ha sido. El Barça ha encontrado más profundidad en su juego y se ha acercado
peligrosamente al área del Chelsea, pero siempre faltaba algo. O el último pase, o un buen centro o
un remate entre los tres palos. Los locales seguían a lo suyo y casi encuentran el premio del gol
en un contragolpe que Drogba no ha sabido culminar por culpa de un acertado Valdés.
Expulsión de Abidal
Las incidencias en el área de Valdés eran continuas. Drogba y Anelka exigían una defensa con
contactos y las caídas no cesaban. En una de las del francés, el árbitro ha visto falta de Abidal a
Anelka y ha expulsado al lateral. La situación empeoraba aún más y el Barça se encontraba al
límite, más exigido que nunca.
Iniesta, el hombre milagro
El Barça, a pesar de jugar con diez, lo ha continuado intentando. El Chelsea, que se ha
acercado peligrosamente al área de Valdés, también. El encuentro se acercaba al final y ya se veía
que sólo un milagro salvaría al Barça, impotente en ataque durante la mayor parte del encuentro.
Y, de pronto, Iniesta. El manchego ha recibido una asistencia de Messi y, desde la
frontal, ha connectado un tiro impresionante que se ha colado por toda la escuadra de Cech. Era el
primer remate entre los tres palos del Barça, que no ha necesitado más para jugar la final de Roma,
el próximo 27 de mayo. El milagro tenía un nombre: Iniesta. Emperador Iniesta.
El Chelsea y el Barça saltarán al césped de Stamford Bridge conociendo el rival con el que se
encontrarían en Roma, en caso de clasificación. Será el Manchester United, que el martes por la
noche venció
1-3
en el Emirates Stadium al Arsenal, con goles de Park y Cristiano Ronaldo (2).
El pase del United supone la clasificación del único equipo que, junto con el Barça, tenía
que jugar dos veces la vuelta fuera de casa para superar las eliminatorias de cuartos y
semifinales.
Roger Bogunyà
El Chelsea y el Barça se juegan esta noche (20.45 horas, en directo por Canal+ y R@dio Barça) el segundo billete para la final de la Liga de Campeones. Los azulgranas necesitan una victoria o un empate con goles para acceder a ella.
La maratón de partidos no se detiene y esta noche, en Stamford Bridge, el FC Barcelona se juega el
ser o no ser en la final de la Liga de Campeones. Si pierde, quedará eliminado por segundo año
consecutivo en semifinales. Si empata a goles o gana, accederá a la sexta final de su historia.
Todo o nada en Londres, porque sólo puede quedar uno.
Un equipo que responde
El
Barça tiene la buena o la mala suerte -se podrá decir una vez acabe el encuentro- de jugar una
nueva final cuatro días después de haber jugado la última, que tuvo lugar en el Santiago Bernabéu (
2-6
). Si aquel día era la Liga la que estaba en juego, este miércoles es la Champions la que
se definirá. Hasta ahora, el equipo siempre ha respondido en aquellos partidos en los que se
encontraba al límite: ha ganado las siete eliminatorias -cuatro de Copa y tres europeas- que ha
disputado esta temporada. Al Barça, pues, no le falta experiencia en partidos de este tipo.
Dudas en defensa... y en ataque
El encuentro del sábado tiene que quedar olvidado esta noche. Un exceso de euforia podría
perjudicar a un Barça que, en defensa, presentará como mínimo un cambio respecto al día del
Bernabéu. Y es que Carles Puyol está sancionado. También Márquez, lesionado en la ida, no estará.
Guardiola tendrá que conformar una nueva línea defensiva para el decisivo partido en Londres. Es
una decisión importante, porque el Chelsea tiene hombres muy peligrosos en ataque, sobre todo al
contragolpe y a balón parado.
También en ataque hay interrogantes. Henry, que sufrió una contusión en la rodilla derecha en
Madrid, será duda hasta última hora.
Un nuevo duelo de estilos
Las
dudas no sólo están en el bando azulgrana. En el del Chelsea hay uno de estilístico: ¿qué
planteamiento hará Hiddink? Según confesó el martes, el equipo inglés saldrá con más iniciativa,
cosa que no hizo en el Camp Nou y que sí hará, como pasa siempre, el Barça de Guardiola.
Precisamente el planteamiento defensivo del Chelsea es el que puede costarle la eliminatoria si el
duelo acaba con empate a goles, que siempre beneficiaría a los azulgranas. Atacar siempre tiene
premio. Ojalá sea para el Barça.