23.09.2007 00:20
Messi cierra un aniversario redondo (2-1)
Roger Bogunyà
El Barça ha ganado 2-1 al Sevilla en la cuarta jornada de Liga. Los dos goles han sido obra de un Messi que no deja de maravillar a un Camp Nou que esta noche celebraba su 50º aniversario.
El Camp Nou celebraba el último partido de los primeros 50 años en el campo azulgrana. Y el Barça
ha estado a la altura, ofreciendo una gran imagen que no ha tenido su premio en forma de goles
hasta el minuto 73, momento en el que ha aparecido el auténtico protagonista de la noche: Leo
Messi. El argentino ha conectado una bolea y ha transformado un penalti cometido sobre Giovani para
encarrilar un partido que, a pesar del gol de Kanouté en el minuto 90, ha sido decidido gracias al
talento del suramericano.
El peligro se llama Messi
Messi ha dejado claro en el primer cuarto de hora de partido que el Barça, con o sin
Ronaldinho, iría a por el gol sin tregua. Los azulgranas, eficaces en la presión, recuperaban
rápido la posesión e impedían que el Sevilla se acercase al área de Valdés. El balón era azulgrana.
Delante, un Iniesta en la posición de Ronaldinho y el mencionado Messi –al cual el
público ha coreado ya en el minuto 7- buscaban de romper la bien colocada defensa andaluza. Deco
era el encargado de abrir el juego a las bandas, tarea que ha llevado a cabo con una precisión casi
milimétrica.
Susto y respuesta
El Sevilla, cerrado la mayor parte del tiempo dentro de su campo, ha podido hacer el primero
en la única ocasión que ha dispuesto en la primera mitad. Renato, de cabeza, ha rematado al
larguero un preciso centro de Dragutinovic.
Pero ha sido tan solo un susto, porque el Barça ha reaccionado y ha continuado siendo el
dominador del partido. Un cacao de Touré Yaya que ha rechazado Palop en el minuto 30 y un tiro de
Deco que se ha ido fregando el palo en el 43 han sido los avisos de un Barça que estaba a un paso
de romper el empate.
Buen juego sin premio
En la reanudación, los de Rijkaard han incrementado aún más su ritmo de juego y, en sólo diez
minutos, han forzado dos tarjetas amarillas para jugadores del Sevilla –Dragutinovic y
Poulsen-. El Barça triangulaba rápido y llegaba con claridad al área rival, pero el remate decisivo
no aparecía.
En el 57, Màrquez ha estado apunto de abrir el marcador en un remate de cabeza que ha sido
una copia del de Renato en la primera parte. El balón, que se ha estrellado en el palo, no quería
entrar.
Henry acaricia el gol
El mismo mexicano ha asistido al espacio hacia Henry en el 70. En este momento, el suspenso
ha hecho presencia en el Camp Nou: el francés controla con dos toques ante Palop y en el tercero
chuta, suave, hacia gol, pero el guardameta toca ligeramente el balón que, lentamente, rueda hasta
besar el poste. El tercero del francés en la Liga.
Gracias, Messi
El Barça, sin embargo, ha visto como su premio llegaba en el 73, cuando Henry ha asistido a
Messi que, con una bolea al límite del área pequeña, batía a Palop y hacía enloquecer a un Camp Nou
que celebraba así el aniversario soñado.
Pero el argentino no en tenía suficiente y ha dedicado los diez últimos minutos de partido a
dar un recital de regates que han vuelto loca la defensa del Sevilla. A su lado ya estaba, desde el
minuto 60, un Giovani que ha forzado un penalti en el 77. Lo ha lanzado el hombre de la noche,
Messi, que ha engañado a Palop. Era el 2-0.
Gol sin consecuencias
Con el partido resuelto, una jugada confusa ha acabado con Kanouté solo ante Valdés en el
minuto 90. El malí, frío en la definición, ha batido al guardameta azulgrana para maquillar un
resultado que no ha reflejado la superioridad azulgrana.